Aquel
atardecer donde vi por primera vez que es disfrutar de la vida y dejar a un
lado todo lo malo e insignificante que hace a uno sentir que cada día sea
común. Sonreír, ver disfrutar a la gente, sentir aquellas brisas de viento que
se reflejan en mi pelo, mirar hacia el
mar y solo pensar, imaginarse y sentir cosas que quizás son las más mínimas
pero las más importantes que aunque sean como un grano de arena en mi vida han
y seguirán marcando la diferencia, porque ahora ya no es solo preocuparme del
de al lado o saber que será lo que la gente se imagina o piensa de mí y tratar
siempre de dar buenas impresiones a la gente y no a uno mismo.
Ahora vivo
por mí y disfruto por mí, pero sin embargo trato que todo esto se refleje en mi
felicidad junto a la gente que quiero y me hacer sentirme así, es como una
nueva oportunidad de disfrutar de todo.
Hay veces
que uno se pregunta el porqué de las cosas, por qué a mí, que hice yo? Bueno,
son varias incógnitas que siempre van a rondar en nuestros pensamientos, pero
si podemos decir que como aquel dicho a veces las cosas pasan o suceden por
algo, después de lo malo siempre viene algo mejor aunque se retrasé pero es
así, pienso que algunas veces estas cosas suceden como pruebas de la vida que
sin lugar a duda sirven como vivencias o experiencias buenas o malas, todo
siempre viene con un objetivo y finalidad concreta.
Camila Henríquez
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